La creatividad humana es algo impresionante. Podemos transformar con nuestras manos e ideas tantas cosas, de una manera asombrosa. Y cuando esa creatividad se combina con la belleza artística, se crean obras deslumbrantes, apasionantes, que nos hacen querer entrarnos en ellas.
"Wow!" fue mi impresión cuando ví el trabajo de Mademoiselle Maurice, una joven francesa
